Estas tan seguro que las cosas que te rodean son las correctas.
Pensas que tenes razon a cada momento sin importar en lo absoluto la opinion de aquel que tal ves sepa mas que vos. Ciego ante las verdades del mundo, sordo ante los consejos, mudo incapaz de dar una palabra de aliento.
Cuan equivocados vivimos, porque todo gira alrededor de lo que nuestras mentes quieren creer.
Nos obligamos a vivir adeptos a un movimiento, seguimos cual perro faldero las ordenes de aquellos que viven sobre nosotros.
Estas estancado, no hay salida, patria o muerte, gritos de dolor.
¿De que sirve una ideologia si no la vamos a mantener por el resto de nuestra vida?
¿Para que derramar tanta sangre inocente en busca de la paz?
Asesinar a tu hermano es la respuesta a todas las respuestas que te hiciste alguna ves. Tus ojos derraman lagrimas mientras ves como aquel que no conoces yace en el suelo desangrandose de a poco. Lagrimas que de a poco se convierten en sangre.
¿Te tomaste alguna ves dos segundos en tu vida para meditar lo que estas haciendo mal?
Mataste a tu hermano, mataste a alguien de tu propia especie, derramaste sangre inocente, y ahora ves con tus propios ojos, sentis el dolor en todo tu cuerpo y de tu boca salen gritos de dolor que suenan iguales a los que dejo escapar aquel que fue muerto por ti.
lunes, 7 de diciembre de 2009
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